aecid cideal senatur rutajesuitica

Pueblos Jesuítas

trinidad_mision_jesuitica_trinidad_del_parana7Las ciudades de Jesús y Trinidad, ubicadas en Departamento de Itapúa, aproximadamente a unos 30 Km. de Encarnación, poseen la mayor riqueza patrimonial en Paraguay. La Misión Jesuítica de Jesús de Tavarangue y la Misión Jesuítica de Trinidad fueron declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1993. Ambas son posiblemente las que mejor se conservan de entre los 30 pueblos fundados por los misioneros jesuítas en su tarea evangelizadora en América del Sur en el siglo XVII. Dentro de las Misiones Jesuíticas, del museo y de la iglesia se puede encontrar numerosas imágenes y otras tallas de la época Jesuítica.

Hoy en día, Jesús y Trinidad destacan por la amabilidad de su gente, tranquilidad y bellísimos paisajes. Las comunidades se dedican a la agricultura y a la ganadería, y hay emprendedores que apuestan por el desarrollo turístico por medio de su artesanía, gastronomía, alojamiento y otros servicios.

Jesús de Tavarangue

El pueblo de Jesús, fue fundado, a orillas del Río Monday, en el año 1685 por el sacerdote jesuita Gerónimo Delfín, sufriendo varias migraciones hasta instalarse en su actual ubicación en el año 1758. Ese año probablemente inicia la construcción que duraría aproximadamente 10 años, hasta la llegada de la orden de expulsión de los jesuitas en 1768.

Las Misiones Jesuíticas tenían el fin de evangelizar nativos, se llegaron a fortalecer 30 pueblos que conformaron la Provincia Jesuítica del Paraguay, de las cuales Jesús fue una de las últimas.

Se le denomina Tavarangue (Tava: Pueblo, Rangue: Lo que pudo ser) porque el pueblo no se llegó a terminar.

jesus2Con un predio de 16 hectáreas, se ingresa al predio de la Reducción cruzando lo que fue la Plaza Mayor, se llega a apreciar la imponente Iglesia inconclusa de 24 m. de ancho por 70 m. de largo, con sus entradas en forma de arcos mixtilíneos de estilo mudéjar; además los 12 pilares que sostendrían techos en forma de cúpula, púlpitos, campanario, baptisterio, sacristía, oratorio, casa de sacerdotes, colegio, cocina, comedor, almacén, talleres, claustro, cementerio, plazas privadas, huerto y viviendas de indígenas; todas estas únicas en su arquitectura y rodeadas por una exuberante vegetación que permite apreciar un bellísimo paisaje.

Con la expulsión de los jesuitas fueron enviadas otras órdenes religiosas a cubrir la Misión, pero con diferentes sistemas de organización, no aceptados éstos por los nativos quienes huyeron hacia otras zonas del país, no se pudo continuar con la Misión, quedando la edificación y el pueblo abandonado.

Jesús y Trinidad, que conformaban un solo pueblo, se separaron el 31 de agosto de 1966 quedando cada uno como distrito independiente.

El Distrito de Jesús cuenta con 6.000 habitantes aproximadamente, que se dedican mayoritariamente a la agricultura, fabricación de ladrillo artesanal, cosecha de yerba mate. Gran parte de la población debe emigrar en busca de oportunidad de trabajo o estudio.

Misión Jesuítica de Santísima Trinidad del Paraná

La Misión de Santísima Trinidad del Paraná es considerada la mayor de todas las misiones. Fue fundada en el año 1706 por nativos que provenían de las misiones de San Carlos (territorio de la Argentina).

Esta reducción cuenta con el mayor templo construido entre todos los que conforman las misiones jesuíticas, en donde sobresale el friso de los ángeles músicos que hasta el hallazgo de las partituras musicales en Moxos (Bolivia) constituían el único antecedente de la música en las misiones jesuitas. Este pueblo es el que conserva en mayor grado la estructura de conformación del pueblo.

Cuenta con una Plaza Mayor, lugar de reunión del pueblo, donde practicaban todo tipo de actividades, lo que más resaltaba eran las bodas colectivas, se casaban 20 a 30 parejas de nativos una vez por año.

El pueblo contaba con 21 pabellones de casa de nativos, cada pabellón con 9 casas, en cada casa una familia 4 a 6 habitantes.

trinidad_mision_jesuitica_trinidad_del_parana2La iglesia Mayor  llego a contar con 25m de altura aproximadamente, una nave central y 12 columnas que la sostenía, cada una con un nicho y un apóstol dentro. En el centro de la iglesia se encuentran las tumbas de los Jefes indígenas, conocidos como “Cacique”, eran tumbas colectivas ya se llegaban a sepultar 4 a 6 cuerpos en cada una.

En la iglesia también se puede observar el púlpito, en la parte superior de las paredes imágenes de ángeles músico y en centro  la cripta, que era la tumba de los sacerdotes jesuitas.

De un lado de la Iglesia la sacristía de los Sacerdotes y del otro lado de los monaguillos (ayudantes de los padres) hoy en día una de ellas es utilizada como museo, donde se exhiben piezas recuperadas dentro de la restauración, muchas con sus colores originales.

De un lado de la sacristía de encuentra el Claustro(conocido como la plaza privada de los Sacerdotes Jesuitas) que cuenta con las casas de los Sacerdotes, los colegios, almacenes o depósitos de cultivos, una biblioteca y una cárcel. En la parte posterior un huerto.

Pasando el Claustro se encuentra la Torre de vigilancia o Atalaya, donde desde lo alto los nativos podían estar atentos ante los ataques (principalmente el de los bandeirantes o mamelucos, los cuales llegaban del sur del Brasil, con la misión de robar las mercaderías y llevar a los nativos para el sistema de la esclavitud).

La expulsión de los Jesuitas ocurre en el año 1767, por orden del Rey Carlos III de España, lo cual produce su abandono algunos años después.

Esta Misión fue restaurada en los años 1968 y 1973.

Conéctate con nosotros

(0985) 753 997